domingo, 5 de agosto de 2012

Ejercicio escrito supervisado N°3 (Eltit, 2012)

 
EJERCICIO ESCRITO SUPERVISADO N° 3
Ensayo sobre “El lector” de Bernhard Schlink
 Youssef Eltit
III°Medio IB Superior
1 de agosto de 2012
The Mackay School

“¿Qué habría hecho usted en mi lugar?” (Estímulo 2)

“El Lector” fue escrito y publicado en el año 1995 por Bernhard Schlink. Éste último nació en Alemania en 1944, el mismo año en que tuvo fin la segunda guerra mundial. Forma parte de una generación alemana cortada por la tijera de la culpa y la vergüenza de ser descendiente directo de tantos que, de una forma u otra, colaboraron con el genocidio. En cuanto a la novela, esta se desarrolla en la época post-segunda guerra mundial, principalmente en Alemania y el campo de concentración de Auschwitz en Polonia, y relata cómo un adolescente de quince años llamado Michael se enamora de una mujer veinte años mayor, Hanna, a partir de un encuentro casual entre ambos. Un hecho que condiciona enormemente la novela es el juicio que se lleva en contra de Hanna por el hecho de ser considerada sospechosa de no liberar a la gente que estaba en un incendio dentro de una iglesia, en el cual murieron una gran cantidad de niños judíos inocentes. Resulta que ella no era culpable del ilícito pero prefirió callar a revelar su analfabetismo frente al jurado y la audiencia, por lo que fue condenada a cadena perpetua. El juicio a Hanna es completamente un pretexto para evaluar la conducta del pueblo alemán en la segunda guerra mundial, y para respaldar mi tesis, me basaré en el hecho de la obligación que tenía el pueblo alemán de actuar; en la culpa heredada; y en la memoria, todos estos temas tocados directa o indirectamente en el juicio contra Hanna, y que están ligados directamente con las actitudes de los alemanes.
Para comenzar mi argumentación, me referiré a la “obligación” que tenían los alemanes de actuar como actuaban, tal como lo hizo Hanna. Los alemanes contaban con dos opciones: obedecer o morir, y lo mas lógico es que se dejaran llevar por la primera de ella defendiendo los propios intereses. Esto es lo que se le juzga a Hanna y al pueblo alemán en general, ya que protegieron sus propios intereses pasando a llevar al resto de las personas que sufrían las consecuencias, hasta fatales, de esas decisiones. En la novela esto se demuestra con que Hanna no “rescato” a los judíos del incendio en la iglesia por seguir una orden, pero si se hubiera basado en su ética y moral como persona, los resultados habrían sido muy diferentes. Es por esto que Hanna plantea la interrogante en el juicio, “¿Qué habría hecho usted en mi lugar?”, lo que da a luz el problema de obedecer por sobre actuar de buena manera, principalmente gracias al miedo. Por lo tanto, al juzgar a Hanna por su actitud en el ilícito, se está condenando a todo el pueblo alemán por haber seguido órdenes de sus líderes a pesar de que estas fueran claramente perjudiciales para todos.
En adición, la culpa heredada y la memoria son hechos que se condenan a Hanna como pretexto para evaluar la conducta del pueblo alemán. Como lo demuestra la cita “Al lavarlas, las manos ocultan… Pero en realidad, lo único que hace el jabón es tapar los olores, que al cabo de un rato vuelven a estar ahí, atenuados y fundidos en un único olor”, los alemanes de la generación posterior o que vivieron el genocidio intentan esconder y no recordar todos los hechos macabros que realizaron, pero es la sociedad la que se preocupa de que ellos jamás olviden lo que hicieron, y esto condiciona la visión que tenemos de este pueblo a nivel actual incluso. En el caso de Hanna, la cita se relaciona con el hecho de que ella es considerada culpable por sucesos dentro de una iglesia, y la cita hace alusión a la actitud de Poncio Pilatos en cuanto a la crucifixión de Jesús, ya que él “se lavo las manos” para no ser culpable de esta acción”. Esto es lo mismo que hace el pueblo alemán, ya que ellos esperan simplemente a que la sociedad perdone sus errores, por lo que está presente una critica a la conducta del pueblo alemán durante la segunda guerra mundial.
En síntesis, el juicio a Hanna es ciertamente un pretexto para evaluar la actitud abusadora del pueblo alemán durante la segunda guerra mundial, y esto se demuestra en las alusiones que se hace a la culpa heredada, a la obligación de actuar y a la “no-memoria” que quieren plantear los alemanes sobre su pasado. Para finalizar, la siguiente cita la pondré para que realicen un reflexión sobre los sucesos de la segunda guerra, sobre que condenar a Hanna es condenar al pueblo alemán completo, y sobre, como se dijo en el primer argumento, ¿Qué habríamos hecho nosotros en su lugar?”: Quería comprender y al mismo tiempo condenar el crimen de Hanna. Pero su crimen era demasiado terrible.  Quería tener sitio en mi interior para ambas cosas: la comprensión y la condena. Pero las dos cosas al mismo tiempo no podían ser”…






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